jueves, 17 de mayo de 2012

EL SILENCIO DE LOS HETEROS por SEJO CARRASCOSA


(La Lore y yo haciendo el freaki en Castelló. Como bolleras zombies, tratando de escapar del campo de heteroconcentración. Sesión de Egoitz.)

EL 17 de mayo de 1990 la OMS retiró de los manuales de enfermedades psiquiátricas la homosexualidad, para que se enteren los heteros esto quiere decir que desde hace 22 años sus amigas bolleras y maricas dejaron de ser enfermas y se dejó sin argumento científico la persecución de las personas que no cumplen la norma hetero sexual. No voy a hablar de los países en que las relaciones homesexuales están perseguidas y castigadas con la cárcel, ni de los que las castigan con la pena de muerte. Ni quiero hablar de las crueldades que salen de la boca de los imanes, obispos y demás voceros de las creencias reaccionarias; ni siquiera tocare el desprecio casposo y rancio de los partidos que se oponen a las legislaciones igualitarias, que no es solo el PP, en el congreso de Madrid Amaiur tampoco se libra. Quiero denunciar la complicidad, a veces silenciosa pero no menos cruel de los heteros con las agresiones, injurias y crímenes que se producen cada dia a las personas que no cumplen las normas de genero, deseo o comportamiento heterosexual.
Quiero recordarles que no se nos ha olvidado las veces que nos atormentado, torturado, agredido por ser un niño mariquita, por ser una adolescente marimacha. Ni olvidamos ni una sola de las maricas, bolleras o trans muertas, suicidadas, asesinadas por el régimen heterosexual, porque en sus muertes sabemos que hay un ataque a todas nosotras, hay un deseo de negarnos, de silenciarnos y eso nos hace fuertes, nos empodera para seguir combatiendo su régimen de odio y desprecio que solo se sustenta en la fuerza.
Hay que denunciar el silencio de los heteros que se creen que sus historias, su sexualidad y sus formas de vida son universales y que las nuestras son una desviación a corregir, o como mucho pueden ser toleradas y aceptadas siempre que no llamemos la atención, que seamos comediadas en la expresión de nuestro deseo, que no se nos note, que no les cuestionemos esa, su heterosexulidad, que llevan como una señal de “prohibido el paso” o como un certificado de autenticidad y normalidad.
Tras cada agresión, insulto o asesinato no solo hay una o unas personas enfermas de odio, hay un silencio que permite y naturaliza ese odio: es el silencio de los heteros.
Y es ese silencio el que permite que los patios y aulas de los colegios sean vistos por muchas criaturas como verdadero campos de exterminio, un silencio que atraviesa el claustro, las AMPAS, los sindicatos y las delegaciones de educación. El silencio cómplice de las pesadillas y miedos de muchas criaturas.
Romper ese silencio es necesario para acabar con tanto sufrimiento. Romper ese silencio es reflexionar sobre la miseria del mundo heterosexual, reflexionar, abrir las mentes, y también los culos, para acabar con la violencia en la que se nos encarna el sexo, la identidad y el genero

miércoles, 16 de mayo de 2012

JODER QUE BIEN SE ESTÁ...

Como a todas las provincianas me pasa que, aunque yo despotrique contra mi pueblo, no me gusta nada que lo hagan las demás. Me meo de la risa cada vez que alguien reflexiona, por decir algo, cosas del estilo: es muy bonito en País Vasco, muy verde, pena que llueva tanto. Deben pensar que el verdor brota de la tierra caprichosamente. También me jode cuando me dicen: ¿no te aburres en Iruñea? No tengo por costumbre aburrirme en ninguna parte. Peor aún cuando escucho que aquí huele tanto a naftalina y que TODO es opus dei. A ver, como suele decirse en Nabarra no hay rojos porque los mataron a todos antes de que anocheciera aquel fatídico 18 de julio del 36. (Yo debía estar muy agustito en el vientre de mi amatxo, casi nazco diezmesina. Ella estaba acojonada con que me diera por caerme al mundo el día del alzamiento, no le di ese disgusto.) A lo que iba, aquí habrá mucha sotana pero Iruñea fue la capital de la insumisión en los 90. Que yo sepa, en todas partes cuecen habas e insurgencias, afortunadamente. Incluso las vascas más vascas nos consideran casi espanyolas: qué valor, Nabarra perdió su independencia (a sangre y fuego, no como pretende hacernos creer la historia oficial) hace justo ahora 500 años, bastante más tarde que Bizkaia o Gipuzkoa. Mi amiga Sofi de La Canica acaba de mandarme estás postales de Iruñea. Parece que la mani de Nancys (mi muñeca favorita de la infancia) fue expuesta en un escaparate de la Calle Curia, la que sube a la catedral y en la que Diana pornoaterrorizaba a la Virgen de la Dolorosa corriéndose como una loba mientras la mismísima procesionaba por allá. Y no os perdáis esta entrevista a la única monja que sale todos los días de un convento de clausura situado en la calle Salsipuedes. La gran Marta Lacarta me contó una vez que cada 25 años muestran a una monja incorrupta en dicho convento. Ella la vio de pequeña y desde entonces quiere ser disecada y que las que quedemos vivas nos ocupemos de cambiarle de ropa, maquillarla, atusarle su melena azabache. Marta además de divertidísima, es muy presumida. Para concluir con mi oda a este pueblo que parece crionizado eternamente en un mediodía de domingo, os pondría el himno de Tijuana in Blue que refleja el ensimismamiento pueblerino del que estoy haciendo gala, pero ya no me acuerdo cómo se subían los vídeos (lo que me faltaba, desaprender informática). Así que hago el enlace aquí... y cantad conmigo: joder que bien se está, en esta capital, chiquita y apañada pero pa que quieres más, cuando salimos fuera la echamos a faltar pero hay alguien que sobra txakurrak kanpora. 

viernes, 4 de mayo de 2012

SABRINA Y LA NADA

El pasado lunes, me acerqué a la sala Razz para ver a Sabrina Salerno. Se había anunciado su actuación con enormes carteles por Barcelona donde aparece esa versión transexual multioperada de ella misma en la que, como casi todas, se ha ido convirtiendo. Gracias a los contactos de María, entramos en plan VIP y pudimos verla a escasos metros, lejos de la marabunta. Menos mal, odio las megadiscotecas. Creo que cantó, por decir algo, tres temas. Para terminar, el mítico Boys y después un ciao Barcelona con menos emoción que esa señora que habita las máquinas de tabaco. Lo mejor, los dos bailarines: freakazos y descoordinados. Me cuesta explicar lo que me transmitió porque no fue nada. Esta mujer que alcanzó la fama jugando a que se le escapaba un pezón, y que sigue manteniendo aún hoy, 25 años después, que tal atisbamiento era accidental a pesar de que las cámaras estaban alertas al momento justo, parecía la otra noche una gogo suplente. Su baile sempiterno pero ya sin bamboleo ni, por supuesto, presencia mamaria y ni un guiño a su leyenda. Supongo que lleva toda la vida dando explicaciones sobre aquel momento que hipnotizó a un país pero chica, le debes toda tu fama a la gala televisiva de la nochevieja del 87. Sería tan maravilloso que un día dijera la suya, que explicará cómo vivió todo aquella turba testosterónica y el sabotaje a sus conciertos por parte de punkies feministas. Pero nada, sigue viviendo de rentas de su gran momento pero cómo si no tuviera que ver con ella. Siempre tan jodidamente sosa, leal a si misma.
Fue Alberto Gayo de Interviu quien me contó que Sabrina iba a estar en Barcelona, mientras me entrevistaba por teléfono. Aquí os dejo el artículo que publicó tras un buen rato de deliciosa (y etílica, al menos por mi parte) charla.
Y mi ruta galega para la próxima semana, me lleva la Marcha Mundial das Mulleres na Galiza.


Martes 8 de MAIO en Compostela.
Na Libraría Lila de Lilith ás 20.30h

Mércores 9 de MAIO en A Coruña
Na Asociación de Veciñas de Monte Alto, Campo de Marte s/n ás 20.30h

Xoves 10 de MAIO en Vigo.
Na Cova dos Ratos (rúa Romil nº3) ás 20.00h

Venres 11 de MAIO en Ourense.
No Museo Municipal, rúa Lepanto, Zona Histórica. ás 20.30h


jueves, 26 de abril de 2012

martes, 10 de abril de 2012

PRESENTACIÓN EN LA EUSKAL ETXEA (Barcelona) Y FIESTÓN AKELARRE

Este jueves 12 a las 20.00 presentaré Sexual Herria en la Euskal Etxea de Barcelona (Arc de Sant Vicenç, Borne). Siempre me encanta volver allí por la puerta grande y rememorar aquel currículum tan entrañable que repartí un verano famélico y del que no tuve respuesta. Sigo sin comprender como el encargado de un bar recibe semejante joya y no llama a la camarera aspirante ni aunque sea para comprobar lo pedazo freaki que es... Aquí el programa completo del literaldia.
Después de reencontrarme con la ciudad que encarnó mi sexilio, hemos preparado un fiestón. Si no he contado mal, se despliegan ante mí dos peligrosos días en los que trataré de mantenerme moderadamente sobria para darlo todo el jueves.

martes, 6 de marzo de 2012

NO ME CREO QUE SEA ESA

Ayer me sumergí morbosamente en el telefilm que estrenaba Tele5 sobre la Pantoja. Esta mujer tiene menos esperanza de que la dejen en paz que Afganistán, como diría Doris Lessing. Para colmo, la cadena que levantó la veda sobre la tonadillera aprovechó el día que hubiera cumplido años su difunto y torero marido para dedicarle semejante regalo a ella. La película, para colmo del mal gusto, arranca precisamente cuando la viuda comienza a recuperarse emocional y profesionalmente. Y se centra, por supuesto, en la leyenda de su relación con la lesbiana más ultrapoderosa y megapérfida de todos los tiempos: Encarna (el Mal) Sánchez. Lo mejor que se ha dicho y se dirá sobre ellas fue aquel especial nochevieja 1991 de Martes y Trece. Yo lo vi en directo y no me enteré de nada, qué ingenua era. Pero me morí de la risa. Mucho después llegó El Tomate como lo cuatro jinetes del apocalipsis, y me enganché cual mona a su árbol. Cómo se sobraban, por Dior. Llegaron a señalar que, cada vez que Encarna llegaba a Barcelona, desaparecían varias púberes vírgenes. Eso sí que es encarnar a la lesbiana aristocrática y depredadora al gusto del imaginario más heteropatriarcal. La Barberá parece una teletubi al lado de la maligna Sánchez. No de Marta, claro está. (Jo, por qué estaré tan brillantemente dotada para formular temas de tesis y tan vagamente para acometerlas. Imaginad: Dos rubias Sánchez, dos modelos contrapuestos de mujer. Ya me acusaron una vez en Gente de "llevar a la Pantoja a la universidad" cuando impartí en Sevilla un taller de Pantojismo. Hasta pusieron unas declaraciones de la mismísima hastiada de que todo el mundo quiera aprovecharse de su nombre. Justo acababan de detenerla por el caso Malaya y las cámaras nos perseguían a nosotras. Hasta una redactora del programa de AR le interrogó a Beatriz Preciado -organizadora del seminario- por la teoría qeerr. En cuanto comprendieron que éramos unas freakis feministas, pasaron para siempre de nosotras, afortunadamente.)
Pero anoche, no fue la enésima reproducción del paradigna lesbiana mayor mala inicia a jovencita despistada lo que me enervó, sino semejante retrato sin sangre a lo ameba zarandeada por el destino que se ofreció de La Pantoja. Coincido a pies juntillas (qué expresión más ridícula, nunca la había utilizado) con el gran amigo telecotilla de la última tonadillera viva (¿por qué siempre daremos a Mari Fe de Triana por fenecida?) Luis Rollán: lo peor de este telefilm es que I.P. quede privada de la más mínima personalidad alguna. Ni cuando dedican una narración a una mujer son capaces de dotarla de carácter propio. Parece un personaje secundario en su propia historia. No hay nada más enfermizamente machista, qué obsesión con arrebatarnos la voluntad. Todo, todas, le pasan por encima. Simplemente, no me lo creo. Una pena, tanta pasta (lo mejor es el vestuario de la mismísima y esas gafas de sol de viuda mafiosa) y tanta intromisión para desposeerla de si misma, quien sea ella. Pero seguro que no es esa. De tan difuminada, ni mala la pintan.

"Aquel primer taller de Pantojismo, allá por el 2004. Esta foto me ha ayudado sobremanera a perseverar en una de las decisiones más difíciles que tomo en mi vida de vez en cuando: dejarme crecer el flequillo. Ya queda menos."

viernes, 24 de febrero de 2012

MARIEL...


Quizás no llegué a toparme con ella más de cinco veces pero ayer, al enterarme por Ca la Dona de su muerte, lloré como una niña. Joder, el mundo es mucho más prometedor cuando una sabe que lo habitan mujeres como ella. Abogada, investigadora, activista, volcada en las mujeres migrantes. Con su melena de amazona que olía a tierra tras una tormenta de verano y una fuerza cálida e irónica que te envolvía en su presencia. La recuerdo saliendo de aquella reveladora conferencia de Beatriz Preciado en el MACBA en 2002. Todas delirábamos de admiración ante nuestra mesías queer. Y Mariel Araya exclamó divertida: "es todo muy interesante, pero yo soy feminista de la diferencia. Y las feministas de la diferencia somos huesos duros de roer". Hoy más que nunca me encantaría charlar con ella sobre lo que he llegado a entender como excesos en las posturas más desgeneradoras que nos abocan a un salto al vacío. O ni eso. Más bien a interminables debates palaciegos que ahuyentan a menudo aquellas alianzas que decían propiciar. Cada día entiendo el feminismo más como un péndulo dulcemente escacharrado que nunca llega a quebrarse. Y los excesos son para mí tan necesarios como inevitables.
Pero, sobre todo, la recuerdo aquel primer Sant Jordi sin La Petu (Myriam Cameros) de 2004 en la parada de Pròleg. Yo estaba añorante y tristona. Ese día, que es mi fiesta catalana preferida, ya no era lo mismo sin el sarcástico entusiasmo de mi recién mudada amiga. Apareció Mariel, esplendorosa como siempre, y dejé de sentirme extrañada al instante. Me masajeó los hombros mientras nos hacíamos confidencias de adolescentes. Estaba pletórica, iba a venir a buscarla Él. Me dijo juguetona: "me siento muy perversa, cuánto me gustan los hombres siendo tan feminista". Adoro a las mujeres que viven su heterosexualidad desde tal desdramatizada y crítica conciencia.
Empiezo a sospechar que envenenaron todas las ediciones de El Segundo Sexo con plutonio. O que las feministas somatizamos demasiados dolores del mundo, como las folclóricas.
De cualquier manera, el mundo es más habitable y excitante sabiendo que lo habitan para siempre mujeres como Mariel Araya.

(Cuadro de Myriam Cameros.)